El proceso para su establecimiento consiste en:

Crianza campestre o método “hacking”: Es un método que generalmente se lo hace con pollos que aún no han completado su desarrollo pero que ya son capaces de comer por si mismos. También se usa este método con juveniles ya desarrollados. Se liberan donde se sabe que habitan otros grupos sociales, pero se continúa el suministro de alimento mediante comederos artificiales.
Los requerimientos principales del lugar son: accesibilidad a la plataforma por parte del equipo; visibilidad para la observación continua; presencia de espacios abiertos y carencia de infraestructuras para minimizar las colisiones durante los primeros vuelos.

Monitorización: Se determinará el estado actual, la dinámica y la prospección de las poblaciones naturales de la especie y su probable redispersión.
Mediante el uso de transmisores satelitales se conocerá la localización de los ejemplares introducidos y de los grupos, ya que son aves sociales. Se puede localizar los nidos, su área de campeo , conocer si se han redispersado y conocer si están activos o cuando han muerto.
También permite evaluar y hacer el seguimiento del proceso de repoblación de la especie en los núcleos implementados y su área de influencia, para verificar eventos como la sobrevivencia actual de los ejemplares liberados y su factible reproducción en el medio natural. Se realizará la búsqueda de ejemplares muertos para realizar autopsias y determinar causas de muerte.
Mediante estos resultados se pueden hacer también estudios más exhaustivos sobre su comportamiento y su biología.
Este proceso se realizará mediante investigación participativa por parte de las universidades y los actores involucrados. Se hará una visita mensual a cada sitio donde se ha reforzado el ave para la vigilancia.